jueves, diciembre 14, 2006

Manual para la ingesta de maíz tostado

Hay distintas maneras de comer maíz tostado, al igual que hay distintas formas de llamarlo, por ejemplo aquí le solemos llamar "kiko" pero seguramente puede llamarse de otras maneras según regiones, así que haciendo acopio de la máxima tan trillada del valor de la imagen, os la adjunto a mano derecha. Lo siguiente es una especie de manual de un método que elevará el placer de comer maíz a cotas sin lugar a dudas más altas que las que ofrece el método tradicional que consiste en engullir maíz como un poseso.

La bolsa. Con el receptáculo contenedor del maíz ocurre lo mismo que con las botellas de Coca-Cola, no sabe igual una botella de 20cl de vidrio de Coca-Cola que una de 2l, ni sabe igual una bolsa de 35g de maíz que una de 350g, porque la concentración y la esencia tienen una distribución espacial ligeramente distinta que influye en el sabor del producto. Sin lugar a dudas, prefiero las pequeñas, dónde la distribución de intensidad de sabor sigue una tendencia casi uniforme.

La apertura. Se debe proceder a una incisión o corte lo más limpia posible de unos 3cm de grosor en una de las esquinas formando un ángulo de más o menos 45 grados, a ser posible mediante el uso de tijeras u otra herramienta cortante o bien usando una breve presión con nuestras manos en forma de cizalla y subrayo lo de poca porque se han dado casos en los que la impaciencia y la fuerza desmedidas han acabado con el maíz desparramado por los suelos.

Cantidad. La bolsa ha de inclinarse en un ángulo agudo en contacto directo con el conducto bucal. No han de caer más de 5 granos de maíz a la vez, 3 es un número aceptable para obtener una dosis de sabor a maíz realmente agradable, si hay algún grano partido éste debe ser consumido por el método tradicional inmediatamente.

Proceso. Los granos deben estar en contacto con la lengua y produciendo movimientos de rotación seguidos de reposo, tal como si estuvierais cociendo algo a la plancha. En este momento, notaremos que éstos desprenden su sabor real. Cuidado el shock puede ser importante, con sólo 3 granos puede darse que la persona se sorprenda realmente del sabor del maíz ya que antes casi no lo había degustado como manda este manual.

Reblandecer no Marinar. El tiempo de reblandecimiento de los granos es aleatorio y directamente proporcional al tamaño de éstos y a su concentración de sabor, en cuanto notemos que el sabor pierde intensidad, hay que apretar ligeramente el grano contra el paladar y comprobar su resistencia, este debe ser consistente, no hay que marinarlo, tan sólo reblandecerlo y ya puede ser consumido.

El umbral de sonido. El sonido que debe hacerse al masticar los kikos no debe ser superior a 3db por debajo (es decir la mitad) del sonido exterior, en ausencia de sonido debe controlarse mediante la ingestión de un grano por el método tradicional, el sonido de los kikos listos para consumirse, debe ser inferior a la mitad del que haría un kiko normal. Esto no es sencillo, pero armoniza el proceso de ingestión del maíz.

La frecuencia. El proceso de masticar no puede ser rápido, de lo contrario romperíamos todos los kikos al mismo tiempo y esto es algo que se debe evitar, hay que comerlos por separado y despacio. Dejando pausas entre el último consumo y el siguiente de como mínimo 25 segundos.

Las migajas del final. Éstas hay que consumirlas por el método tradicional, ya que no es posible realizar el método con ellas, además son un claro indicativo de que el placer termina. Hay algunos expertos que señalan que es mejor desaprovecharlas y tirar bolsa y migajas, sin embargo perderéis parte del producto y si la bolsa ha sido machacada, una parte importante, por lo que lo recomiendo sólo en casos donde se haya consumido más del 90-95% del producto.

Espero que probéis el método y me digáis si realmente apreciáis el cambio.

2 comentarios:

Iván Fco dijo...

Has convertido el hecho de comer kikos en una ciencia.

Bravo xD

Intentare llevar a cabo tu metodo ;)

Anónimo dijo...

Para las migajas yo opto por echar la cabeza hacia atrás, llevar la bolsa a 0,5 cm. de la boca y vaciar el contenido directamente. Y en ese momento masticar con fruición.